lunes, 9 de octubre de 2017

Debate: ¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano? Refutación 1 – Richbell Meléndez (Cristiano Católico)

Debate: ¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano?

Refutación 1 – Richbell Meléndez (Cristiano Católico)


Dando continuidad a este interesante debate sobre el tema de las imágenes, el cual parte de la premisa “¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano?” procederé a analizar y dar respuestas a los argumentos que mi oponente Carlos Yovany Fuentes realizo en su declaración de apertura de nuestro debate donde el presenta su posición o la del protestantismo evangélico contemporáneo el cual rechaza las imágenes como parte del culto cristiano.

Antes de comenzar a analizar y responder los argumentos de Carlos, quiero recordarles a los que siguen este debate, que la premisa acordada para debatir fue “¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano?” por lo tanto, los argumentos de Carlos como los míos deben de partir de esa premisa. De la misma forma notifico que debido al formato acordado para este debate, no tengo la necesidad de citar a cada momento todos los párrafos escritos por Carlos para darles la debida respuesta, solamente citare el pensamiento general del escrito de Carlos y es a ese que daré respuesta. Dicho esto veamos qué fue lo que dijo Carlos en su declaración de apertura.

“… desde el punto bíblico, las imágenes de dioses siempre estuvo presente en las religiones paganas salidas de babilonia, los judíos o en este caso los israelitas, que estaban muy propensos a contaminarse con prácticas de religiones paganas, Dios después de liberar de su pueblo de la esclavitud egipcia, decide dar sus diez mandamientos, entre ellos tenemos al mandamiento que en esta ocasión nos interesa, el segundo mandamiento.”

Cómo podrán notar Carlos parte su argumento, hablando de imágenes de dioses es decir ídolos como propios de las religiones paganas, en lo cual estamos de acuerdo, los pueblos paganos siendo politeístas (adoraban muchos dioses) tenían la costumbre de adorar a sus dioses a través de imágenes, pero lo hacían de una forma literal. ¿Cómo es esto? Bueno al no tener una relación o contacto directo con sus dioses (falsos) es decir al no poder comunicarse con sus dioses, estos tendían a fabricar sus propios dioses dejándolo a su imaginación, sus imágenes eran literalmente sus dioses, no solo una representación. El Salmo 115 es muy claro al respecto de cómo los idolatras creían que sus imágenes eran dioses literalmente y no solo representaciones. El pueblo hebreo cometió ese error, cuando decidió adorar a Dios a través de una imagen, sé que muchos dirán. Entonces este católico admite que está prohibido adorar a Dios por medio de imágenes. Claro que lo admito, siempre y cuando se recuerde que estoy hablando del error que cometieron los hebreos y si comparan este error con la practica católica hay mucha diferencia de por medio. Recordemos lo que paso cuando el pueblo hebreo fabrico un becerro de oro.

“Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.  Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón;  y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.” Éxodo 32, 1-4 (Biblia Reina Valera 1960)

Yo considero que este episodio bíblico es sumamente claro para comprender la prohibición bíblica hacia las imágenes de dioses (ídolos) lo cual se distancia mucho de la acusación que le hacen a la Iglesia Católica de tener ídolos, cuando en realidad solo tenemos imágenes cristianas. Analicemos el texto citado, si notan el versículo 1 verán que el pueblo de Israel no le pide a Aarón unas imágenes, sino unos dioses es decir unos ídolos, más adelante se confirma que Aarón haciendo caso a la petición del pueblo fabrica un becerro de fundición, pero el pueblo de Israel no lo consideraba solo una imagen sino un dios literalmente (Versículo 4) he allí el error del pueblo de Israel. Pero si tomamos en cuenta el contexto bíblico e histórico que muchas veces pasan por alto los amigos evangélicos nos daremos cuenta que esta acción que el pueblo de Israel realizo, provenía de lo arraigada que estaba esta práctica en Egipto de donde ellos habían salido (Versículo 1) además hay que recordar que los hebreos decidieron hacer una imagen de dios con forma de becerro porque aun no habían visto a Dios para representarlo, ya que Dios en el Antiguo Testamento no se había encarnado es decir no se había hecho visible para los hombres, solo se manifestaba de diferentes formas (Dt 4, 15), pero esto cambio en el Nuevo Testamento cuando el mismo Dios se encarna en la persona del hijo y da a conocer la imagen de Dios (Jn 1, 14 ; Jn 1, 18 ; Col 1, 15) lo cual inaugura una nueva economía de las imágenes. Esto es lo que tienen presente los cristianos cuando van desarrollando el culto de las imágenes, comenzando por el proceso de realizar diversas imágenes que forman parte del lugar donde celebran la liturgia eucarística.

Teniendo presente esto podemos comprender porque cuando Dios le da los diez mandamiento a Moisés, incluye el no tener otros dioses ajenos, es decir no fabricar imágenes de dioses (ídolos), cabe aclarar también que cuando Dios le da los diez mandamientos a Moisés no lo hace de manera enumerada, por eso en la historia del Cristianismo encontramos diversas variaciones en cuanto a la división y numeración de los mandamientos. El Catecismo de la Iglesia Católica comenta al respecto.

2066 La división y numeración de los mandamientos ha variado en el curso de la historia. El presente catecismo sigue la división de los mandamientos establecida por san Agustín y que ha llegado a ser tradicional en la Iglesia católica. Es también la de las confesiones luteranas. Los Padres griegos hicieron una división algo distinta que se usa en las Iglesias ortodoxas y las comunidades reformadas. (Catecismo de la Iglesia Católica #2130)

Por eso resulta irrelevante si tratamos el punto de la prohibición de imágenes de dioses como si fuera el segundo mandamiento o el primero del decálogo, lo importante es comprender a que se refiere esa prohibición, que es lo procederé a aclarar. Veamos el texto de Éxodo 20 en su contexto.

“Y  habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20, 1-6 (Biblia Reina Valera 1960)

Recuerdo la primera vez que leí el texto de Éxodo 20, 4 sin tomar en cuenta su contexto, llegue a pensar por un momento que Dios se contradecía al primero prohibir imágenes (Versículo 4) y luego más adelante mandar a fabricarlas (Ex 25, 18) pero recordé aquello que dijeron una vez en un curso de estudios bíblicos al cual asistí cuando era niño, “un texto sin contexto es solo un pretexto” por eso decidí leer el contexto de Éxodo 20, 4 y es lo que les invito ahora a todos los que siguen este debate para que comprendamos que Dios no se contradice y que la prohibición que él hace es a una imágenes en especifico y no a las imágenes cristianas que tenemos los católicos y otros grupos cristianos.

Si vemos el contexto todo gira en torno en que Dios quiere dejar claro que él es el único Dios, esto lo vemos cuando en el versículo 2 dice “Yo soy tu Dios”, luego menciona algo interesante y es lo que nos sitúa en el contexto, aclara que el saco al pueblo de Israel de la tierra de Egipto, una tierra politeísta que adoraba muchos dioses pero lo hacía por medio de imágenes, por eso el Señor en el versículo 3 prohíbe tener otros dioses ajenos, ¿pero a que dioses se refiere? Bueno el mismo lo aclara cuando habla de no tener imágenes, ya había mencionado que saco al pueblo de Israel de Egipto y luego le dice que no tenga otros dioses, el Señor sabia que los Israelitas al estar inmersos en la cultura egipcia habían adoptado esa costumbre de ver las imágenes como dioses tenemos el ejemplo del becerro de oro (Ex 32), al igual que los egipcios, el sigue aclarando a qué tipo de imágenes se refiere y es a aquellas que tengan semejanza con lo que está arriba en el cielo, como el dios egipcio Horus (cabeza de halcón) conocido también en la mitología egipcia cómo el dios del cielo, las que están abajo en la tierra como el dios egipcio Anubis (representado como hombre con cabeza de chacal) es decir de algo que está abajo en la tierra, también se refería a aquellas imágenes de lo que estuviera en las aguas debajo de la tierra como el dios egipcio Sobek (Representado como hombre con cabeza de cocodrilo) un cocodrilo esta en las aguas debajo de la tierra.

En la siguiente imagen pueden ver una variedad de dioses egipcios que se ajustan muy bien a las características de las imágenes de dioses que Dios esta prohibiendo en su decálogo.



Ahora bien siendo honestos con el contexto de Éxodo 20, podemos comprender que la prohibición del versículo 5 de no inclinarse, ni honrar las imágenes, se refiere es a imágenes de dioses falsos, más específicamente a las imágenes de dioses egipcios no a las imágenes cristianas que encontramos en los templos católicos.

Prosiguiendo con los argumentos de Carlos, el dice lo siguiente “cabe destacar que no existe documentos donde muestre que los cristianos de siglo I se arrodillaba ante imágenes con fines de darle culto a Dios, tenemos más citas bíblicas que condenan esta práctica.”

Este argumento de Carlos, lo he notado ya en varios protestantes al tratar este tema, se puede situar de la siguiente forma “Si no existe documento que demuestre que los Cristianos del siglo I daban culto a las imágenes, entonces dar culto a las imágenes no es correcto”. ¿Es correcto ese razonamiento? No, la verdad no lo es. Dado que el que usa dicho argumento, parte del error de limitar las fuentes de información a solo “documentos” haciendo a un lado otras fuentes que sirven como prueba del argumento a tratar, como por ejemplo la arqueología. Que como bien pudieron ver en mi declaración de apertura presente abundante evidencia arqueológica del uso de imágenes en el culto cristiano aun en el siglo I que tenemos como prueba o evidencia el descubrimiento de la Cruz de Herculano en la que podemos apreciar una especie de reclinatorio muy similar a lo que vemos en los templos católicos.


La cruz en estuco con un reclinatorio para orar descubierta en ,1939 que data del año,79 D.C en la casa de Herculano.
Hombre arrodillado y rezando delante de una cruz en un templo cristiano.

  
Fíjense que el reclinatorio en la foto de la derecha está en frente de la cruz al igual que la foto de la habitación donde se encontró la Cruz de Herculano. Esto prueba arqueológicamente la utilización de imágenes dentro del culto cristiano en el siglo I. Aunque mi oponente Carlos se limite a solo querer ver “documentos”, no debe ignorar el área arqueológica al tratar este tema. De hecho Merrill C. Tenney quien fue el segundo presidente de la Sociedad Teológica Evangélica en 1951, comenta la importancia de la arqueología para comprender la Biblia.

“Debido a que la fe cristiana se basa en sucesos históricos, los cristianos reciben con beneplácito cualquier evidencia que la arqueología pueda proveer (…) es mejor recalcar como la arqueología nos ayuda a comprender la biblia. (…) La arqueología puede proveer información de trasfondo de miles de años después que la biblia fue escrita. Aun cuando la arqueología trata primordialmente con objetos concretos, materiales, puede ayudarnos a captar el mensaje espiritual de los escritores bíblicos. (…) Debe haber un «dialogo» entre el texto bíblico y los hallazgos arqueológicos, debido a que uno nos ayuda a comprender e interpretar el otro, (…) la arqueología nos ayuda a «leer entre líneas» en el registro inspirado.” (Usos y Costumbres de La Biblia - Edición Solo Texto: Manual Ilustrado, Revisado y Actualizado. pp. 103)

Entonces podemos ver la importancia de la arqueológica para comprender la biblia y el Cristianismo en general, referente a este tema la arqueología ayuda a comprender que los cristianos no tenían problemas en tener imágenes que representen lo que está en el cielo, ya que el mismo Dios lo permitió también como ya vimos en Éxodo 25, 18. Pasemos ahora a analizar las citas bíblicas que cita Carlos, cómo prueba de que las imágenes no están permitidas en el culto.

“Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril. Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva. Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder. No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío.” Jeremías 10, 3-6 (Biblia Reina Valera 1960)

El texto que cita Carlos y que toma del profeta Jeremías, en realidad no apoya en nada su posición en este debate, debido a que Jeremías en dicho texto habla es de ídolos, no de imágenes cristianas. Recuerdo hace tiempo, cuando decidí interrumpir una “campaña evangélica” debido a que estaba cansado de sus acusaciones falsas contra nosotros los católicos, el que estaba “predicando” citaba a Jeremías de la misma forma que lo hace Carlos, para criticar las imágenes católicas, lo absurdo era que el “predicador evangélico” uso el siguiente argumento “En los tiempos de Jeremías el hablaba contra las imágenes católicas miren Cómo habla de las imágenes católicas cuando dice que son obra de manos de artífice con buril, con plata y oro la adornan.” Cuando escuche semejante argumento decidí ir con unos hermanos católicos a desenmascarar a ese mentiroso, obviamente me lo impidieron. Pero solo les deje la siguiente reflexión, “Ese “predicador” miente, en los tiempos de Jeremías no existían las imágenes católicas porque la Iglesia Católica aun no había sido fundada, no se dejen engañar. Jeremías hablaba de los ídolos no de las imágenes cristianas.”  Y esto es lo mismo que le digo ahora a Carlos, si leen el contexto del capítulo 10 de Jeremías notaran que el habla es contra las imágenes de los dioses, es decir ídolos (Versículos 11 y 14) no de imágenes que pueden ser usadas dentro del culto Cristiano o del lugar donde se le da culto a Dios, como se podían encontrar en el templo que Salomón edifico para Dios. (1 Re 6, 23-29)

Continúa Carlos citando otros textos bíblicos que según su percepción basada en la premisa que acordamos debatir, demuestran que no es correcto el uso de imágenes en el culto cristiano.

“El profeta Isaías fue claro en esta práctica condenada por Dios.
"Yo Jehová, este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas."(Isaías 42:8)”

En el texto que cita Carlos, el hace énfasis en la parte que dice “ni mi alabanza a esculturas." Pero como ya hemos visto si aislamos un texto de su contexto, no comprenderemos lo que el texto quiere decir. Cuando vemos el texto del capítulo 42 en su contexto podemos ver que se está refiriendo a no dar alabanza a imágenes de dioses, el versículo 17 lo aclara cuando dice “Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.” Es muy similar al error que cometieron los israelitas con el becerro de oro, al reconocer a la imagen como su dios literalmente y no como una representación, tal como son las imágenes cristianas para nosotros los católicos. Quiero dejar la siguiente pregunta, para todos aquellos que están en contra del uso de las imágenes en el culto y acusan a los católicos de idolatras. ¿Cuándo han escuchado que un católico le diga a una imagen que es su dios literalmente? Yo nunca, y si le escucho le diré que necesita ayuda, dado que la Iglesia nunca ha enseñado ni enseñara que las imágenes son dioses literalmente. Por ello no se le da alabanza a las imágenes o esculturas cristianas, sino a quienes representan las imágenes y el fin último de esta alabanza recae en Dios no en la imagen cómo material que ese es el error que cometieron los israelitas y es también lo que Dios pide por medio de Jeremías que no hagan.

Otro texto que cita Carlos, es el ya conocido Salmo 115. Carlos lo cita con el siguiente enunciado “El libro de los salmos, un libro compuestos por varios autores, tiene una cita que directamente condena el uso de imágenes”.

En realidad el libro de los Salmos no condena el uso de imágenes, condena el uso de ídolos. Si no se tiene clara esta diferencia entre imagen e ídolo, siempre se persistirá en el error de equiparar a las imágenes cristianas con los ídolos. Pero este error no justifica las acusaciones que se hacen contra la Iglesia Católica, ya que parte de una premisa falsa. Pero una vez más demostremos que el contexto del texto aclara que se refiere es a imágenes de falsos dioses es decir ídolos. Me resulta curioso el ver como Carlos, no se da cuenta que el texto que el mismo cita habla es de ídolos. Así cita Carlos el texto del Salmo 115.

"Plata y oro son sus ídolos, obra de mano de hombre. Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, 6.tienen oídos y no oyen, tienen nariz y no huelen. Tienen manos y no palpan, tienen pies y no caminan, ni un solo susurro en su garganta. Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza." (Salmo 115: 4-8)

Se darán cuenta que Carlos, solo hace énfasis en las características de las imágenes para equipararla a las imágenes que tenemos los católicos, que claramente representan a personajes cristianos. Pero vean como Carlos no hace énfasis en la expresión “Plata y oro son sus ídolos” porque eso inmediatamente demuestra que el Salmo 115 habla es de ídolos (falsos dioses) no de imágenes representativas o imágenes decorativas como las que ya hemos visto se encontraban en el templo que Salomón edifico para Dios (1 Re 6, 23-32 ; 1 Re 7, 25-30; 1 Cró 28, 17-19)

Es interesante también hacer mención que en los Salmos encontramos testimonio de como los enemigos de Dios, destruían también las imágenes que formaban parte de su culto en su templo.

Rugían tus enemigos en el lugar de tu asamblea y pusieron allí por trofeos sus enseñas. Parecían como gente que alza el hacha en medio de tupido bosque. Y hasta las esculturas a una destruyeron con hachas y martillos. Prendieron fuego a tu santuario y echaron a tierra y profanaron la morada de tu nombre.” Salmo 74, 4-7 (Sagrada Biblia Nacar-Colunga 1944)

En el Salmo 74 podemos ver cómo eran los enemigos de Dios los que destruían las imágenes que se encontraban en los lugares donde se le daban culto a Dios. Así que amigo, si atacas las imágenes cristianas, estarás enfrentando al mismo Dios. San Juan Damasceno lo expresaba de la siguiente manera.

"Tengan la seguridad de que cualquiera que desee sacar una imagen erigida por puro celo por la gloria y memoria duradera de Cristo, de su santa Madre o de cualquiera de los santos, para avergonzar al diablo y a sus demonios, Digo, el que rehúsa honrar y venerar esta imagen como sagrada - no para ser adorada como Dios - es un enemigo de Cristo, de su bendita Madre y de los santos, y es un defensor del diablo y sus demonios, mostrando pena por su conducta ya que los santos son honrados y glorificados, y el diablo avergonzado. La imagen es un himno de alabanza, una manifestación, un símbolo duradero de los que han luchado y conquistado, y de los demonios humillados y puestos en fuga." (Apología de las Sagradas Imágenes II)

San Juan Damasceno entonces señala como defensor del diablo a aquellos que se rehúsen a honrar y venerar las imágenes cristianas.

Carlos concluirá su declaración de apertura con la siguiente afirmación “La biblia es clara, cero imágenes para el culto.”

Si Carlos y los que siguen este debate, vuelven a leer mi declaración de apertura se darán de cuenta que esa afirmación de Carlos, recae en lo que se conoce como una afirmación gratuita, debido a que he demostrado testimonios bíblicos y arqueológicos de cómo las imágenes ya estaban presentes en el lugar de culto dedicado a Dios. Sin embargo es bueno aclarar que si con la expresión “cero imágenes para el culto” se refiere a que está prohibido darle culto divino a las imágenes, estamos de acuerdo. Pero como ya demostré en mi anterior ensayo la Iglesia no enseña a darle culto divino a las imágenes, sino un culto de honra y veneración que no se dirige al material como hacían en la antigüedad los paganos, sino al que está representado en el material. De hecho el Concilio de Trento en el siglo XVI dejo bien claro la forma por la cual debíamos tener las imágenes.

“Además de esto, declara que se deben tener y conservar, principalmente en los templos, las imágenes de Cristo, de la Virgen madre de Dios, y de otros santos, y que se les debe dar el correspondiente honor y veneración: no porque se crea que hay en ellas divinidad, o virtud alguna por la que merezcan el culto, o que se les deba pedir alguna cosa, o que se haya de poner la confianza en las imágenes, como hacían en otros tiempos los gentiles, que colocaban su esperanza en los ídolos; sino porque el honor que se da a las imágenes, se refiere a los originales representados en ellas; (…) Enseñen con esmero los Obispos que por medio de las historias de nuestra redención, expresadas en pinturas y otras copias (…) que se saca mucho fruto de todas las sagradas imágenes, no sólo porque recuerdan al pueblo los beneficios y dones que Cristo les ha concedido, sino también porque se exponen a los ojos de los fieles los saludables ejemplos de los santos, y los milagros que Dios ha obrado por ellos, con el fin de que den gracias a Dios por ellos, y arreglen su vida y costumbres a los ejemplos de los mismos santos; así como para que se exciten a adorar, y amar a Dios, y practicar la piedad (…) enséñese al pueblo que esto no es copiar la divinidad, como si fuera posible que se viese esta con ojos corporales, o pudiese expresarse con colores o figuras. Destiérrese absolutamente toda superstición en la invocación de los santos, en la veneración de las reliquias, y en el sagrado uso de las imágenes; ahuyéntese toda ganancia sórdida; evítese en fin toda torpeza;” (Sesión XXV)

“Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros.” Hechos 22, 1 (Biblia Reina Valera 1960)

Richbell Meléndez

Laico Cristiano Católico

09 de Octubre del 2017



1 comentario:

  1. No hay fotos del Señor Jesucristo, ni de Maria, ni de los demas apostoles y ni de los otros siervos del Señor. Andamos por fe no por vista 2a a los II Corintios 5:7

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