viernes, 6 de octubre de 2017

Debate: ¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano? Declaración de apertura – Richbell Meléndez (Cristiano Católico)

Debate: ¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano?

Declaración de apertura – Richbell Meléndez (Cristiano Católico)




Quiero agradecer primeramente a Dios por permitirme realizar este debate para exponer la postura de la Iglesia Católica, respecto al tema de las imágenes en el culto cristiano y los fundamentos que se tienen presente al creer en esta doctrina, de la misma forma agradezco a Carlos Yovany Fuentes por haber aceptado este debate para que el también exponga su posición o la de la denominación a la cual pertenece respecto a este tema que se podría resumir en las siguientes palabras “está prohibido usar imágenes en el culto en la Iglesia”. Sin embargo me permito decir que en este debate será la verdad la que prevalezca y no seré yo, ni mi oponente quien imponga la verdad, ya que ambos expondremos nuestros argumentos y serán los lectores quienes deberán seguir la verdad a la cual el Espíritu Santo les guié.

En este debate mi postura se encargara de demostrar que las imágenes son aceptadas en el culto cristiano, siempre y cuando no se abuse del uso de las mismas, dado que nuestros amigos protestantes creen lo contrario, yo demostrare en cada una de mis exposiciones los siguientes puntos.

   1)      La Iglesia Católica tiene una enseñanza muy clara respecto al uso de las imágenes
   2)      Dios aprueba las imágenes religiosas dentro de su culto.
   3)      La diferencia entre una imagen y un ídolo
   4)      El pensamiento patrístico respecto a las imágenes y los ídolos; y su sentido teológico.

Bien ya que he aclarado los puntos, los cuales voy a tratar en mis exposiciones para demostrar la posición que represento en este debate, es decir la posición de la Iglesia Católica basándome en lo que la Palabra de Dios enseña y la Iglesia como custodia del Depósito de Fe ha transmitido por siglos, procedo a continuación a desarrollar cada punto.

LA IGLESIA CATÓLICA TIENE UNA ENSEÑANZA MUY CLARA RESPECTO AL USO DE LAS IMÁGENES

Es importante para todos tener presente que la Iglesia Católica es maestra en cuanto a la enseñanza cristiana se trata y como maestra, esta se preocupa por enseñar correctamente la doctrina cristiana. El asunto de las imágenes, está sumamente aclarado en el Catecismo de la Iglesia Católica promulgado en el pontificado del Papa Juan Pablo II.

2131 Fundándose en el misterio del Verbo encarnado, el séptimo Concilio Ecuménico (celebrado en Nicea el año 787), justificó contra los iconoclastas el culto de las sagradas imágenes: las de Cristo, pero también las de la Madre de Dios, de los ángeles y de todos los santos. El Hijo de Dios, al encarnarse, inauguró una nueva “economía” de las imágenes.

2132 El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. En efecto, “el honor dado a una imagen se remonta al modelo original” (San Basilio Magno, Líber de Spiritu Sancto, 18, 45), “el que venera una imagen, venera al que en ella está representado” (Concilio de Nicea II: DS 601; cf Concilio de Trento: DS 1821-1825; Concilio Vaticano II: SC 125; LG 67). El honor tributado a las imágenes sagradas es una “veneración respetuosa”, no una adoración, que sólo corresponde a Dios:

«El culto de la religión no se dirige a las imágenes en sí mismas como realidades, sino que las mira bajo su aspecto propio de imágenes que nos conducen a Dios encarnado. Ahora bien, el movimiento que se dirige a la imagen en cuanto tal, no se detiene en ella, sino que tiende a la realidad de la que ella es imagen» (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 81, a. 3, ad 3). (Catecismo de la Iglesia Católica #2131-2132)

Cómo se puede observar la Iglesia Católica no puede ser más clara en cuanto a cómo debe ser el uso y finalidad de las imágenes en el culto cristiano. Sin embargo se que podemos encontrar personas que abusan en cuanto al uso que le dan a las imágenes. Pero aquí debemos preguntarnos. ¿Es ese motivo para eliminar las imágenes del culto cristiano? Yo no creo que sea un motivo para eliminar las imágenes, más bien esos abusos se dan debido a que no se está catequizando correctamente a los católicos, explicando cual es la correcto uso respecto a las imágenes.

DIOS APRUEBA LAS IMÁGENES RELIGIOSAS DENTRO DE SU CULTO

Yo suelo escuchar por parte de los protestantes evangélicos, el argumento de que Dios condena las imágenes religiosas, este argumento lo usan para cuestionar las imágenes que podemos encontrar en templos católicos. Sin embargo pasan por alto que la Iglesia Ortodoxa, Luterana, Anglicana, entre otras, también tienen imágenes en sus templos. Pero esas no las cuestionan. ¿Por qué será? Bueno algunos apologistas protestantes reconocen que Dios si permite las imágenes, pero no el culto hacia ellas. Esto debido a una mala comprensión del término “culto” y su uso diverso. Veamos a definir que es una imagen religiosa. Para ello veamos la definición de las dos palabras (imagen – religiosa) según el diccionario de la Real Academia Española (RAE). Presentare solo una acepción de cada palabra.

Imagen
Del lat. imāgo, -ĭnis.
1. f. Figura, representación, semejanza y apariencia de algo.

Religioso, sa.
Del lat. religiōsus.
1. adj. Perteneciente o relativo a la religión. Creencia religiosa.

Muy bien, ahora que tenemos las definiciones de ambas palabras podemos decir que una imagen religiosa es una representación de algo relacionado con la religión, en este caso a la religión cristiana. ¿Encaja esta definición en lo que son las imágenes que tenemos los católicos en nuestro templos? Claro que sí, ya que las imágenes que nosotros tenemos representan a personas relacionadas con la religión Cristiana. Por eso también se les conoce a esas imágenes Cómo iconografía cristiana. Citando nuevamente al Catecismo de la Iglesia Católica, podemos ver el fundamento bíblico que permite decir que Dios aprueba las imágenes religiosas.

2130 Sin embargo, ya en el Antiguo Testamento Dios ordenó o permitió la institución de imágenes que conducirían simbólicamente a la salvación por el Verbo encarnado: la serpiente de bronce (cfNm 21, 4-9; Sb 16, 5-14; Jn 3, 14-15), el arca de la Alianza y los querubines (cf Ex 25, 10-12; 1 R 6, 23-28; 7, 23-26). (Catecismo de la Iglesia Católica #2130)

Por eso siempre recomiendo a católicos y no católicos que si quieren conocer cuál es la enseñanza oficial de la Iglesia y su fundamento, lean el Catecismo ya que este tiene todo ya muy bien aclarado y fundamentado como podrán darse de cuenta. Ya que el Catecismo no es más que un compendio de la enseñanza de la Iglesia basado en lo revelado y transmitido por la Iglesia desde el siglo I. Pasemos ahora a analizar algunos textos bíblicos donde vemos la aprobación de Dios hacia las imágenes religiosas presentes en el culto que se le da.

Éxodo 25, 18

“Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio.” Éxodo 25, 18 (Biblia Reina Valera 1960)

Si vemos el contexto del pasaje anterior podemos ver como Dios ordena a Moisés (Versículo 1) lo que desea para el culto que le van a dar, por eso le pide que construya un santuario para que pueda habitar en medio de ellos (Versículo 8). Entonces tenemos que Dios está dándole las órdenes a Moisés de lo que desea para su culto, esto se comprende cuando le pide un santuario que sería actualmente lo que son los templos donde se reúnen los cristianos para dar culto a Dios. Pero el versículo 18 es el relevante para nuestro tema, ya que dentro de las órdenes que le da Dios a Moisés, también le pide que fabrique dos imágenes de querubines. Pero veamos que eran los querubines.

Querubines
Clase de ángeles al servicio de Dios, que no reciben culto. Generalmente, se representan con rostro humano y cuerpos de animales cuadrúpedos provistos de alas. (Modulo e-Sword: Índice analítico del libro del Pueblo de Dios)

Entonces tenemos que las imágenes que Dios manda a hacer a Moisés son imágenes que representan a ángeles que están al servicio de Dios, lo cual encaja perfectamente en la descripción de una imagen religiosa que es usada en el culto (esta en el santuario) que Dios quiso que se le diera.

1 Reyes 6, 23

“Hizo también en el lugar santísimo dos querubines de madera de olivo, cada uno de diez codos de altura.” 1 Reyes 6, 23 (Biblia Reina Valera 1960)

De igual forma que el pasaje anterior, si vemos el contexto del texto citado encontraremos la edificación del templo que el Rey Salomón fabrico para Dios (Versículo 2) en el cual Dios iba a habitar (Versículo 13) es decir, era un lugar para darle culto a Dios, es en el versículo 23ss donde encontramos cómo nuevamente Dios pide imágenes de querubines para su templo. Encontramos otra referencia del uso de imágenes ordenadas por Dios dentro del culto que se le va a dar. Podría citar muchos otros textos más que demostrarían lo mismo, sin embargo me limitare solo a los dos citados ya que expresan el punto que quise exponer.

Tenemos entonces precedentes bíblicos de lo que encontramos en los templos católicos actualmente, aunque como ya había dicho no solo se encuentran imágenes religiosas en templos católicos, sino también en templos no católicos.

Dios condena las imágenes que se adoren con el grado de culto de latría (el cual es reservado solo para Dios) no aquellas que se veneren de forma respetuosa. Por ello la enseñanza de la Iglesia Católica como expuse anteriormente es muy clara al respecto.

LA DIFERENCIA ENTRE UNA IMAGEN Y UN ÍDOLO

Yo creo que este punto es uno por los cuales nuestros amigos protestantes evangélicos critican tanto la doctrina católica de las imágenes y es que confunden las imágenes con los ídolos, muchas veces no por culpa de ellos. Sino de sus líderes quienes llenos de prejuicios contra la Iglesia Católica, rechazan cualquier imagen que represente a un santo católico, aun sea una imagen de papel (estampita). Es por eso que aquí quiero aclarar lo siguiente.

La Iglesia Católica condena la idolatría en los numerales 2113-2114 del Catecismo.

2113 La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Trátese de dioses o de demonios (por ejemplo, el satanismo), de poder, de placer, de la raza, de los antepasados, del Estado, del dinero, etc. “No podéis servir a Dios y al dinero”, dice Jesús (Mt 6, 24). Numerosos mártires han muerto por no adorar a “la Bestia” (cf Ap 13-14), negándose incluso a simular su culto. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto, incompatible con la comunión divina (cf Gál 5, 20; Ef 5, 5).

2114 La vida humana se unifica en la adoración del Dios Único. El mandamiento de adorar al único Señor da unidad al hombre y lo salva de una dispersión infinita. La idolatría es una perversión del sentido religioso innato en el hombre. El idólatra es el que “aplica a cualquier cosa, en lugar de a Dios, la indestructible noción de Dios” (Orígenes, Contra Celsum, 2, 40). (Catecismo de la Iglesia Católica #2113-2114)

Nuevamente el Catecismo nos da una gran enseñanza respecto a lo que queremos saber y es que la Iglesia siempre ha condenado la idolatría, exponiendo que la idolatría no se refiere solo a los cultos falsos del paganismo, sino a la acción del hombre cuando le da a una criatura, el lugar que le corresponde a Dios o en palabras de Orígenes, cuando crees que algo es Dios cuando no lo es. Dicho esto, es fácil concluir entonces que la Iglesia no permite los ídolos porque los católicos no creemos en otros dioses, sino solo en el Dios verdadero. Entonces las imágenes cristianas no son ídolos, sino como ya se definió más arriba, “representación de algo relacionado con la religión cristiana”.

EL PENSAMIENTO PATRÍSTICO RESPECTO A LAS IMÁGENES Y LOS ÍDOLOS; Y SU SENTIDO TEOLÓGICO

En este punto, ya entramos más a profundidad en el tema. Ya que se que los apologistas protestantes suelen tomar textos de los Padres de la Iglesia donde estos hablan en contra de las imágenes, sin embargo estos no toman en cuenta el contexto y desarrollo histórico de la doctrina y es por eso que terminan concluyendo erradamente que “Los Padres de la Iglesia o el Cristianismo temprano rechazaron el culto hacia las imágenes”.

Cuando en realidad, si nos situamos en el contexto histórico del Cristianismo de los primeros siglos, sobre todo en el pensamiento de aquellos gentiles (no judíos) conversos al Cristianismo quienes conocían el politeísmo, era muy difícil conciliar el uso de imágenes y no confundirlas con los ídolos. Por eso existía cierta reserva en los primeros siglos hacia el uso de imágenes entre los cristianos, ya que los paganos al ver imágenes las equiparaban a dioses. Entonces los cristianos trataban de evitar esto, además de que se basaban en el argumento de que “no se podía representar lo inexpresable”. Estos y otros factores eran los que no permitían un uso más explicito de las imágenes en los primeros siglos del Cristianismo. No obstante encontramos testimonios patrísticos a favor de las imágenes, así como las evidencias arqueológicas en los últimos siglos que apuntan hacia un uso de imágenes por parte del Cristianismo Primitivo. Es que la evidencia apunta que aunque en el Antiguo Testamento existía una prohibición a realizar imágenes con un fin distinto al de las imágenes cristianas (Ex 20, 4) razón también por la cual algunos Padres de la Iglesia fueron reacios hacia las imágenes, tal prohibición no era absoluta.

Henri Crouzel nos comenta: “Hay que advertir que la misma prohibición del AT, aunque parezca absoluta en su enunciación, lo era mucho menos en la práctica; por no hablar de los querubines del tabernáculo (Ex 25, 17-20; Nm 7, 8-9; Ez 41, 18-20), baste citar las pinturas de las catacumbas judías de Roma, la sinagoga de Dura-Europos y otras de Galilea, que documentan como los judíos de los primeros siglos no observaban estrictamente la prohibición de las imágenes.” (Citado en Cuaresma y Pascua en las oraciones feriales de Cornelio Urtasun Irisarri. pp. 106)

A esas evidencias judías del uso de imágenes se le puede también añadir el testimonio del uso cristiano de imágenes en el siglo I, con el descubrimiento de la Cruz de Herculano, descubierta en 1938 en una humilde casa en la ciudad de Herculano (Italia).

Antonio García y Bellido nos dicen respecto al descubrimiento lo siguiente: “No cabe duda que estamos en presencia de una especie de retablo perteneciente a santuario privado cristiano; ello lo apoya el hecho de destacarse la cruz, única y aislada, en el paño estucado, y el estar éste precisamente, al fondo de la habitación, frente por frente de la puerta de entrada, a través de la cual pasaba la luz que venía de una ventana abierta en el corredor, precisamente hacia el Oriente. Recuérdense, además, las alas o batientes que la debían flanquear para cubrirla. Respecto a su fecha, he aquí lo determinante: sabido es que Herculano fue invadida por una corriente volcánica de fango y cenizas en el año famoso del 79 después de Jesucristo. Dicho fango cubrió toda la casa. Como esta capa, ya sólida, no mostró ningún indicio de haber sido posteriormente perforada ni removida, no cabe alguna duda de que la cruz de madera fue puesta antes de la fecha aludida. Por tanto, el año 79 es una data "ante quem" para el interesante monumento, el cual es, por ello, el más antiguo testimonio cristiano conocido hasta el día con seguridad. (…) Probablemente, la cruz de Herculano está íntimamente ligada en su historia al desembarco en Pozzuoli de San Pablo el año 60. Y su desaparición violenta del paño estucado que la enmarcaba pudo estar en relación con la persecución neroniana del año 64. En cualquier caso, el signo crucífero de Herculano es anterior al año 79 de nuestra Era.” (Publicado previamente en: Archivo Español de Arqueología, n.º 46, 1942, 79-81.)

La verdad es que ese descubrimiento en Herculano, nos hace darnos cuenta de cómo la iconografía católica, en este caso a través de un crucifijo ya estaba presente en la Iglesia desde sus inicios. Es interesante cuando vemos la fotografía de la habitación en donde se encontró la cruz (Pueden buscarla en Google), en frente de la cruz vemos un mueble de madera, tipo reclinatorio. El Padre Javier Olivera Ravasi, doctor en historia (UNC) comentando ese detalle nos dice: “[Se encontraron] también un mueble de madera, tipo reclinatorio colocado bajo la cruz que contribuye a consolidar algo más que un signo: pequeños actos de culto, por muy modestos que fuesen, al modo de un humildísimo oratorio. La casa susodicha está abandonada y prohibido su acceso, aproximadamente desde 1976; de la cruz y el reclinatorio no se venden postales y privilegiado es el que posee una fotografía del conjunto.” (Artículo de Infocatólica: ¿Signos cristianos bajo la lava del Vesubio? – Javier Olivera Ravasi)

Dicho esto creo que el lector comprenderá que aunque al principio existieron Padres de la Iglesia y concilios regionales quienes se opusieron a las imágenes por diversos motivos ya mencionados, también es de notar que en la práctica las imágenes eran aceptadas originándose las imágenes como símbolos que hicieran referencia a Jesucristo como un pez, el buen pastor, también tenemos representaciones de los apóstoles, de la Virgen María con el niño Jesús, de personajes bíblicos, entre otras imágenes simbólicas o al menos eso demuestran las evidencias arqueológicas, pero poco a poco a medida que la Iglesia se desarrollaba, esta iba desarrollando su doctrina, fue así también con la doctrina de las imágenes ya que poco a poco se fueron despejando las objeciones para usarlas en el culto de manera formal, de esto dan evidencia Padres de la Iglesia y escritores eclesiásticos cómo San Atanasio, San Basilio de Cesarea, San Gregorio de Nisa, San Gregorio de Nacianzo, Nilo de Ancira, Severiano de Gabala, Paulino de Nola, el Papa Gregorio Magno, San Juan Damasceno, entre muchos otros. La definición formal de la doctrina de las imágenes la proclamo el Concilio Ecuménico de Nicea II (787 DC), me gustaría traer a mención las palabras de Hans Belting: “La doctrina de las imágenes en sentido propio es un fruto de la apología, de la legitimación frente a los iconoclastas.” (Imagen y culto: Una historia de la imagen anterior a la era del arte. pp. 202)

Para concluir este punto quiero citar unos textos patrísticos que reflejan el uso de las imágenes por parte del Cristianismo al tener una mejor comprensión de las imágenes y su forma de usarlas en el culto cristiano.

El primero es un texto de San Nilo de Ancira (El Sinaíta) (340 DC) que resume muy bien el uso y sentido que deben de tener las imágenes en el culto cristiano.

“Que la mano del mejor pintor recubra los laterales de la iglesia con imágenes del antiguo y del nuevo Testamento, para que quienes carecen de instrucción y no pueden leer las Santas Escrituras, al ver las representaciones de las pinturas, reconozcan las valientes acciones de los que siempre sirvieron a Dios, y se animen a la lucha por las virtudes siempre memorables, que animaron a estos servidores de Dios a preferir el cielo a la tierra, y lo invisible a la visible” (Carta de Nilo el Sinaíta a Olimporo, PG 79, 577)

El otro texto es de San Leoncio, obispo de Chipre, a quien cita Canisio para aclarar el hecho de que aunque los paganos en la antigüedad le hayan dado el uso a algo de forma errada, no necesariamente los cristianos le darán el mismo uso a eso.

"Así como en Babilonia tenían los israelitas órganos y cítaras y otros instrumentos, a semejanza de los babilonios, si bien aquéllos para alabanza de Dios, éstos, en cambio, para servicio del demonio, así ha de juzgarse también de las imágenes gentiles y cristianas. Los gentiles las usan para el culto del diablo; los cristianos, para alabanza y gloria de Dios" (O. c, 1. v, c. 9.)

San Basilio “El Grande” da testimonio de cómo eran veneradas las imágenes cristiana en su tiempo.

“... He recibido también los santos apóstoles y profetas y mártires. Sus retratos venero y beso con un homenaje, porque se transmiten de los santos apóstoles, y no están prohibidos, sino que por el contrario, pintado en todas nuestras iglesias.” (Epístola 360)

Aunque ya con estos textos podemos ver como se tenía claro el verdadero uso y sentido cristiano de las imágenes, no faltaba quienes acusaran de idolatras a los acomódalos (personas que veneraban respetuosamente las imágenes) y es a estos a quienes responde el Papa Gregorio Magno, corrigiendo a Sereno, Obispo de Marsella quien había destruido algunas imágenes por miedo a que el pueblo cayese en idolatra, podemos decir que fue este Papa quien definió explícitamente la doctrina católica del culto del culto de las imágenes cuando afirmo: “Una cosa es adorar las imágenes, y otra muy distinta venir en conocimiento, por medio de ellas, de lo que se ha de adorar. Lo que la Escritura es para el lector, eso mismo es la imagen para quienes no saben leer.” (Libro XI, Carta 13: Migne. PL 77, 1128)


Para un resumen del sentido teológico para usar imágenes en el culto cristiano, quiero citar los párrafos 1159-1162 del Catecismo de la Iglesia Católica.

1159 La imagen sagrada, el icono litúrgico, representa principalmente a Cristo. No puede representar a Dios invisible e incomprensible; la Encarnación del Hijo de Dios inauguró una nueva "economía" de las imágenes:

«En otro tiempo, Dios, que no tenía cuerpo ni figura no podía de ningún modo ser representado con una imagen. Pero ahora que se ha hecho ver en la carne y que ha vivido con los hombres, puedo hacer una imagen de lo que he visto de Dios. [...] Nosotros sin embargo, revelado su rostro, contemplamos la gloria del Señor» (San Juan Damasceno, De sacris imaginibus oratio 1,16).

1162 "La belleza y el color de las imágenes estimulan mi oración. Es una fiesta para mis ojos, del mismo modo que el espectáculo del campo estimula mi corazón para dar gloria a Dios" (San Juan Damasceno, De sacris imaginibus oratio 127). La contemplación de las sagradas imágenes, unida a la meditación de la Palabra de Dios y al canto de los himnos litúrgicos, forma parte de la armonía de los signos de la celebración para que el misterio celebrado se grabe en la memoria del corazón y se exprese luego en la vida nueva de los fieles. (Catecismo de la Iglesia Católica #1159, 1162)

Espero que tanto Carlos como los que siguen este debate, puedan analizar todo lo expuesto en este primer ensayo de manera de comprender mejor la doctrina del culto a las imágenes y su uso en el culto cristiano por parte de nosotros. De la misma forma se que el amigo Carlos tendrá sus argumentos que partirán de la premisa por la cual parte este debate donde el expondrá sus razones por las cuales no considera correcto el uso de las imágenes, razones que voy a leer, analizar y responder en mi segundo ensayo.

“Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros.” Hechos 22, 1 (Biblia Reina Valera 1960)

Richbell Meléndez

Laico Cristiano Católico

02 de Octubre del 2017













domingo, 1 de octubre de 2017

Debate: ¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano? - Propuesta y reglas del debate.

PROPUESTA Y REGLAS PARA EL DEBATE

¿ES CORRECTO EL USO DE IMÁGENES EN EL CULTO CRISTIANO?




Después de un diálogo preliminar, Richbell Meléndez (Cristiano Católico) y Carlos Yovany Fuentes (Cristiano Evangélico), han acordado sostener un debate formal por medio de intercambios de documentos vía correo electrónico.

Richbell Meléndez (Cristiano Católico) vs Carlos Yovany Fuentes (Cristiano Evangélico)

El debate finaliza el Lunes 30/10/2017

Tema a debatir: ¿Es correcto el uso de imágenes en el culto Cristiano?

Richbell afirma que si, siempre y cuando se dé un correcto uso a las imágenes y Carlos afirma que no, es incorrecto ya que está prohibido usar imágenes en el culto en la Iglesia.

Reglas para el debate escrito:

1. Cada escritor se compromete a enviar su ensayo a su oponente vía E-Mail el día de los plazos acordados. Ambos ponentes se enviarán correos electrónicos con límite de hora hasta las 11:59 PM del día acordado.

2. Cada escritor acepta enviar un ensayo en las fechas acordadas aceptando la limitación de tiempo para completar los ensayos necesarios en las siguientes fechas:

- Declaración de apertura Richbell Meléndez (Primer Lunes: 02/10/2017)

- Declaración apertura Carlos Yovany Fuentes (Primer Lunes: 02/10/2017)

- Refutación 1 de Richbell Meléndez (Segundo Lunes: 09/10/2017)

- Refutación 1 de Carlos Yovany Fuentes (Segundo Lunes: 09/10/2017)

- Refutación 2 de Richbell Meléndez (Tercer Lunes: 16/10/2017)

- Refutación 2 de Carlos Yovany Fuentes (Tercer Lunes: 16/10/2017)

- Refutación 3 de Richbell Meléndez (Cuarto Lunes: 23/10/2017)

- Refutación 3 de Carlos Yovany Fuentes (Cuarto Lunes: 23/10/2017)

- Conclusión de Richbell Meléndez (Quinto Lunes: 30/10/2017)

- Conclusión de Carlos Yovany Fuentes (Quinto Lunes: 30/10/2017)

3. Cada escritor acepta que todas las refutaciones se limitarán al material de su oponente. Las citas pequeñas de otros, por supuesto, se permiten. De la misma forma el uso de recursos como la historia, la patrística, la arqueología, entre otros, para respaldar algún argumento o punto acorde con el tema que se esté debatiendo.

4. Cada escritor está de acuerdo en que sus ensayos deberán tener sus debidos sustentos bibliográficos en cuanto a las citas que hagan, es decir presentar las fuentes que se citan.

5. Cada escritor acepta que no se agregará ningún material nuevo en los ensayos finales. En los ensayos de cierre, resumirán y responderán sólo a los temas planteados en los ensayos / refutaciones anteriores.

6. Cada escritor está de acuerdo en que se conducirá de tal manera que se demuestre el Espíritu de Cristo, es decir, sin ataques personales, sin faltar el respeto, etc.

7. Cada escritor acepta que las limitaciones de tiempo de los ensayos no pueden ser excedidas sin el previo reconocimiento por escrito del oponente.

8. Cada escritor acepta que permanecerá en el debate hasta el final del debate. Si uno de ellos tiene algún problema, o si las condiciones hacen imposible cumplir con el plazo, deberán presentar sus problemas al oponente de antemano.

9. Cada escritor acepta que los ensayos deberán ser redactados en fuente Time New Roman, tamaño 12 en un documento en formato DOC o PDF.

10. Cada escritor acepta hacer uso de cualquier traducción bíblica, siempre y cuando se especifique la versión citada.

11. Cada escritor se compromete que al finalizar el debate, este sea publicado de manera integra en sus respectivos blogs o webs, sin omitir nada o añadir algo al mismo.

Acordado por Richbell Meléndez y Carlos Yovany Fuentes, 29 de septiembre del 2017 
(Actualizado 13 de septiembre del 2017)

Debate: ¿Fue la Virgen María pecadora? - Propuesta y reglas del debate.

PROPUESTA Y REGLAS PARA EL DEBATE

¿FUE LA VIRGEN MARÍA PECADORA?



Después de un diálogo preliminar, Richbell Meléndez (Cristiano Católico) y Danny Totocayo (Cristiano Evangélico), han acordado sostener un debate formal por medio de intercambios de documentos vía correo electrónico.

Richbell Meléndez (Cristiano Católico) vs Danny Totocayo (Cristiano Evangélico)

El debate finaliza el Lunes 22/01/2018

Tema a debatir: ¿Fue la Virgen María pecadora?

Richbell afirma que la Virgen María no puede considerarse pecadora sino toda santa (panagia), según la enseñanza consensuada del Cristianismo (no las opiniones personales) y Danny afirma que la Virgen María si tuvo pecados.

Reglas para el debate escrito:

1. Cada escritor se compromete a enviar su ensayo a su oponente vía E-Mail el día de los plazos acordados. Ambos ponentes se enviarán correos electrónicos con límite de hora hasta las 11:59 PM del día acordado.

2. Cada escritor acepta enviar un ensayo en las fechas acordadas aceptando la limitación de tiempo para completar los ensayos necesarios en las siguientes fechas:

- Declaración de apertura Richbell Meléndez (Primer Lunes: 02/10/2017)

- Declaración apertura Danny Totocayo (Primer Lunes: 02/10/2017)

- Refutación 1 de Richbell Meléndez (Segundo Lunes: 30/10/2017)

- Refutación 1 de Danny Totocayo (Segundo Lunes: 30/10/2017)

- Refutación 2 de Richbell Meléndez (Tercer Lunes: 27/11/2017)

- Refutación 2 de Danny Totocayo (Tercer Lunes: 27/11/2017)

- Refutación 3 de Richbell Meléndez (Cuarto Lunes: 25/12/2017)

- Refutación 3 de Danny Totocayo (Cuarto Lunes: 25/12/2017)

- Conclusión de Richbell Meléndez (Quinto Lunes: 22/01/2018)

- Conclusión de Danny Totocayo (Quinto Lunes: 22/01/2018)

3. Cada escritor acepta que todas las refutaciones se limitarán al material de su oponente. Las citas pequeñas de otros, por supuesto, se permiten. De la misma forma el uso de recursos como la historia, la patrística, la arqueología, entre otros, para respaldar algún argumento o punto acorde con el tema que se esté debatiendo.

4. Cada escritor está de acuerdo en que sus ensayos deberán tener sus debidos sustentos bibliográficos en cuanto a las citas que hagan, es decir presentar las fuentes que se citan.

5. Cada escritor acepta que no se agregará ningún material nuevo en los ensayos finales. En los ensayos de cierre, resumirán y responderán sólo a los temas planteados en los ensayos / refutaciones anteriores.

6. Cada escritor está de acuerdo en que se conducirá de tal manera que se demuestre el Espíritu de Cristo, es decir, sin ataques personales, sin faltar el respeto, etc.

7. Cada escritor acepta que las limitaciones de tiempo de los ensayos no pueden ser excedidas sin el previo reconocimiento por escrito del oponente.

8. Cada escritor acepta que permanecerá en el debate hasta el final del debate. Si uno de ellos tiene algún problema, o si las condiciones hacen imposible cumplir con el plazo, deberán presentar sus problemas al oponente de antemano.

9. Cada escritor acepta que los ensayos deberán ser redactados en fuente Time New Roman, tamaño 12 en un documento en formato DOC o PDF.

10. Cada escritor acepta hacer uso de cualquier traducción bíblica, siempre y cuando se especifique la versión citada.

11. Cada escritor se compromete que al finalizar el debate, este sea publicado de manera integra en sus respectivos blogs o webs, sin omitir nada o añadir algo al mismo.

Acordado por Richbell Meléndez y Danny Totocayo, 29 de septiembre del 2017 (Actualizado 13 de septiembre del 2017)



miércoles, 21 de junio de 2017

Segunda negativa: ¿Es la Iglesia Católica una secta? Debate Mata-Richbell


¿Es la Iglesia Católica una secta?


Segunda negativa de Richbell Meléndez, Cristiano Católico.


Como era de esperarse Fernando trataría de replicar mis argumentos presentados en la primera negativa de este debate, ya que el no puede aceptar que sus premisas por las cuales parte para argumentar su tesis de que la Iglesia Católica es una secta, son premisas erradas o que merecen aclararse. Tal como lo he hecho en mi primera negativa. Por eso invito a todos a leerla nuevamente y confirmar si he respondido o no a los argumentos de Fernando.

Fernando en su segunda afirmativa, recurre a una falacia conocida como “muñeco de paja” la cual consiste en deformar las tesis del contrincante para debilitar su posición y poder atacarla con ventaja. (Ricardo García Damborenea, Diccionario de Falacias). Ya que alega de que yo acepto que no puedo probar la doctrina católica con la biblia. Lo cual es totalmente falso, si leen mi primera negativa vera que en ningún momento he aceptado tal cosa como falsamente lo alega Fernando. Lo que si deje claro es que “que partir con la premisa de que “sola scriptura” será el único material como referencia para el tema a tratar es considerado una falacia de petición de principio debido a que el principio de “sola scriptura” como ya dije no ha sido probado antes de este debate y por lo tanto no puede basarse el debate en dicha premisa.” Y reafirmo esa posición, dado que hasta este momento Fernando aun no ha podido probar el principio de “sola scriptura” para regirnos solo por el haciendo a un lado, el testimonio de la Cristiandad.

Luego Fernando sigue cayendo en la falacia de petición de principio, puesto que él asume “yo puedo probar que la Iglesia Católica es una secta usando sólo la Biblia, ¿Por qué él no puede objetar apelando al mismo material?”. Pero la realidad es muy distinta, Fernando a lo mucho puede expresar que en su entendimiento fundamentalista y privado no comprende lo que ya explique anteriormente “la Iglesia como todo grupo religioso, tuvo un inicio pero también un desarrollo. Al igual que una persona. Reflexionen por un momento lo siguiente. Cuando un medico estudia el proceso de desarrollo de un bebe, el médico aunque sepa que ese bebe va a ir creciendo y desarrollándose. Nunca se le ocurrirá alegar que ese bebe dejara de ser el mismo en su interior porque conoce su origen, es decir su esencia siempre será humana.” Esto se entiende indiferentemente si luego se le da un nombre o no a la Iglesia y la historia del Cristianismo que pretende ignorar Fernando, es bastante clara al respecto. ¿Por qué Fernando quiere ignorar la historia del Cristianismo?

Sencillamente porque si acepta esta, aceptara que la Iglesia Católica es la misma Iglesia mencionada en el Nuevo Testamento solo que más desarrollada. Cristiano que no entiende esto, termina en una secta distinta de la Iglesia Católica en sus variados patriarcados. De hecho una de las preguntas que le hice a Fernando fue ¿Si tú no perteneces a una secta, a que patriarcado cristiano antiguo perteneces? Más verán que él no respondió a dicha pregunta. Claro el tal vez se excuse con una falacia “tu quoque” alegando que yo no respondí a sus preguntas y por eso el tiene el derecho a no responder las, cuando en realidad yo si respondí a sus premisas, solo que las aclaraba primero en una respuesta general debido al formato de este debate.

Seguidamente Fernando pretende acusarme a mí de petición de principio para excusarse de la petición del principio a la que el recurre, en lo que falla Fernando es que yo no tendría problema en demostrarle que la regla de fe para el Cristianismo siempre fue Escritura+Tradición pero como este debate no trata esa premisa, por eso le dije a Fernando que no partiera de su premisa “sola scriptura” que no se ha demostrado. Mas se puede ir a leer a historiadores del Cristianismo como Schaff, Kelly, Pelikan, etc y comprobara lo que le digo y por lo que insisto en que el debate no se debe de limitar a “sola scriptura” porque el Cristianismo nunca se limito a esta. A menos claro que Fernando no se considere parte del Cristianismo antiguo, lo que lo pondría en el aprieto del hecho de que formaría parte de una secta. Fernando termina su primer argumento con una afirmación gratuita como la siguiente “Cada que Richbell cita algo fuera de la Biblia para intentar probar que la Iglesia Católica es la iglesia de Cristo, es la mejor evidencia de que no lo es.”. ¿Y esa afirmación como la respalda Fernando? Es solo su opinión basada en su razonamiento, no una verdad absoluta. Puesto que el mismo Jesús hizo uso de la tradición judía fuera de las Escrituras del Antiguo Testamento para enseñar, como se puede ver cuando menciona la “Cátedra de Moisés” (Mt 23, 1-3) que por lo que sabemos es un elemento de la tradición judía antigua que data desde los tiempos de Moisés mismo, sin embargo no está registrada en ninguna parte de las Escrituras del Antiguo Testamento ya que es estrictamente una Tradición oral. Sin embargo, Jesús manda a obedecer lo que dice, aunque no estuviera escrito. (Ver The Midrash: Exodus Rabba 43, 4). Así que como Fernando Mata y cualquier lector puede darse cuenta, ni si quiera el mismo Jesús se limito a ese principio de usar “solo scriptura” para argumentar o enseñar. Por lo que queda demostrado entonces que hacer uso de otro material aparte de la Escritura no es de ningún modo reprobable, sino que es válido y es por eso que yo puedo demostrar que la Iglesia Católica es la misma Iglesia que Jesucristo fundo basándome en 3 áreas: La Escritura, la historia y la arqueología. Dicho esto queda demostrado porque la afirmación de Fernando, es una afirmación gratuita y sobre todo anti bíblica.

En el siguiente argumento de Fernando, el toca el punto de la definición de la palabra secta. La cual yo amplié en mi anterior participación, pues bien el insiste en que la Iglesia Católica es una secta basándose en premisas erradas las cuales he estado aclarando en el transcurso de nuestro debate, por lo que se podría decir que Fernando se ha limitado solo a hacer una afirmación gratuita, cuando alude a la afirmación “La Iglesia Católica es una secta.” Debido a que la definición que él tiene de la palabra secta es muy compleja, por eso me vi en la necesidad de ampliarla ya que nos da un campo mas general de lo que se puede caracterizar como secta. En la definición que yo cito sobre la palabra secta, Fernando presenta 4 puntos los cuales procedo a analizar. (Ver su participación anterior)

1.- En este punto Fernando continúa haciendo afirmaciones gratuitas como “la Iglesia Católica incurre en grandes desviaciones doctrinales de la fe cristiana”. Esta es otra afirmación gratuita, debido a que Fernando y yo no hemos debatido pertinentemente cada una de las doctrinas cristianas para alegar si se ha incurrido en desviaciones o no. Si acaso Fernando en este debate toca un solo tema doctrinal como lo es el bautismo y como podrán darse cuenta ignorando muchas cosas respecto a este sacramento. Analizar un solo tema no es suficiente para concluir que la Iglesia Católica incurre en grandes desviaciones como él asegura, por lo tanto la conclusión a la que llega Fernando en este punto es errada, se podría decir que nuevamente Fernando cae en otra falacia conocida como “Non Sequitur” que consiste en que todos los argumentos en que la conclusión llega no se sigue de las premisas. (Ricardo García Damborenea, Diccionario de Falacias)

2.- En este punto podemos ver como Fernando trata de jugar con la definición dada por Roger Mehl sobre la palabra secta “La secta se caracteriza por ser un grupo religioso cerrado que nace por oposición a las Iglesias institucionales establecidas y por oposición al mundo.” Fernando pretende confundir al lector con el uso de la palabra “institución” y la lleva al hecho de que varios grupos religiosos se pueden definir como “Iglesia Institucional”, el cita como ejemplo a la Iglesia Bautista, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días (mormones), los Testigos de Jehová, etc.”. Este punto de Fernando estaría bien, si no olvidara que Roger Mehl menciona otras características de la secta, como el hecho de ser un grupo religioso cerrado que nace por oposición a otra Iglesia institucional ya establecidas y por oposición al mundo. Invito a cada lector a que averigüe como nacieron los grupos mencionados, vera que estos nacieron a raíz de justamente oponerse a la Iglesia Católica o mejor dicho a sus doctrinas. Fernando ha de saber que los Testigos de Jehova se oponen a la Iglesia Católica y el mundo, ya que tiene experiencia debatiendo con ellos. Por eso estos grupos si entran en la definición de la palabra secta, no así la Iglesia Católica. Le pregunto a Fernando ¿El grupo donde te congregabas nació a raíz de que?

3.- En este punto estoy de acuerdo con Fernando, Jesús fundo una sola Iglesia (Mt 16, 18) y es esto lo que vengo tratando en mis negativas en este debate respecto a la premisa ¿Es la Iglesia Católica una secta? Justamente porque quien estudia la historia del Cristianismo que Fernando pretende ignorar se dará de cuenta que solo la Iglesia Católica se puede rastrear hasta los primeros siglos del Cristianismo, porque es la única que Jesucristo fundo.

4.- Vamos a darle la razón en esta oportunidad a Fernando, ciertamente una Iglesia puede ser una secta, pero nunca la Iglesia autentica (otra acepción de la palabra católica) podrá ser una secta, ya que como dice Carlos Hallet: “Varios grupos pequeños, con el tiempo, han llegado a ser iglesias, opuestas a la Iglesia de la cual han salido (...) Ciertas sectas no nacen a partir de una Iglesia, sino en oposición a la sociedad (…) un gran números de sectas han surgido en el contexto donde no existe la noción de Iglesia, como son, por ejemplo, las religiones de Asia” (Religiones y sectas, Paulinas, Chile, 2002, 71) Esto es muy acorde a lo que ya vengo exponiendo y sigue la pauta de lo que nos dice Roger Mehl.

Por esa razón analizados los 4 puntos de Fernando, nuevamente se demuestra que la Iglesia Católica no es una secta, ya que las sectas nacen es de esta y por oposición a esta.

En el tercer argumento de Fernando, el se lamenta porque según él, no enfrente la mayoría de los puntos que presento en su documento anterior. ¿Pero es esto cierto? Invito al lector que revise mi primera afirmativa y responda usted la pregunta, si respondí o no los puntos o mejor dicho las premisas de Fernando. El lector se dará de cuenta que debido al formato de este debate, tuve que primero aclarar y responder a cada una de las premisas en una manera general. Si a Fernando no lo convencen mis aclaraciones y respuestas, ya es asunto de él. Pero no puede decir que no respondí a sus argumentos cuando si lo hice. Por lo que puedo notar este tercer argumento de Fernando se limita a reciclar lo que ya se le aclaro en mi documento anterior, por lo que no volveré a exponer otra vez lo mismo. Quien desee leer mis aclaraciones, lea mi primera negativa. Algo que si quiero tocar es cuando acusa de que mi analogía del nombre de Venezuela y el de la Iglesia Católica es falsa, porque según Fernando “podemos probar que el territorio (Venezuela) era el mismo” pero esto nuevamente es una afirmación gratuita. ¿O donde Fernando lo ha comprobado? Solo lo asume para así negar la analogía que he hecho.

Evidentemente Fernando pretende imponer su petición de principio de “sola scriptura” aun cuando no lo ha podido probar porque claro no es el tema del debate, por eso es incorrecto partir de ese principio.

En el cuarto punto Fernando vuelve a mentir al decir que no enfrente sus argumentos, cuando el lector puede ver que si los enfrente pero primero los aclare y respondí de manera general. Más pueden ver que Fernando solo se niega a aceptar esto. Posteriormente en su siguiente argumento plantea una actitud sectaria, digamos que todo grupo que no reconoce a los que creen en Jesucristo como Dios y poseen el bautismo trinitario como cristianos se les considera sectarios por apartarse de la posición general del Cristianismo. Por eso yo no tengo problemas en reconocerle como Cristiano si cree en Cristo y esta bautizado con la formula bautismal trinitaria, pero el si tiene problema en reconocerme como Cristiano, solo porque yo me identifico independientemente como “Cristiano” o como “Católico” dado que en el Cristianismo son sinónimos aunque al amigo Fernando le cueste comprenderlo.

En cuanto a lo que Fernando menciona sobre el tema doctrinal que el toca para justificar su premisa de que la Iglesia es una secta, el recurre a la doctrina del bautismo, pero como aclare anteriormente el bautizarse no se refiere al agua como elemento principal, sino al Espíritu Santo, por eso Jesús dice que hay que nacer del agua y del Espíritu (Jn 3, 5) por lo tanto no confundo nada, sino que las entiendo de la misma forma que el Cristianismo siempre lo ha hecho. El que no comprende la diferencia entre el bautismo de agua enseñado por Juan y el bautismo Cristiano enseñado por la Iglesia es Fernando. (Leer Lc 3, 16). Fernando dice que la Iglesia Católica llama bautismo a lo que no es, no sé que le dirá Fernando a él hagiógrafo de Hebreos porque el relaciona el bautismo con ROCIAR como se puede ver cuando dice “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.” (Heb 10, 22) ¿Sera que Fernando negara que este pasaje habla del bautismo? Ahora bien el texto de Hebreos usa la palabra griega ῥεραντισμένοι que se traduce como purificar o rociar. ¿No es esto suficiente para que se entienda que el bautismo puede administrarse por ASPERSIÓN?. Demostrando que no es exclusiva la forma por inmersión. Es más un reconocido erudito nos dice lo siguiente “El modo de bautismo no puede de ninguna manera ser determinado a partir de la palabra griega traducida como “bautizar”. Los bautistas dicen que significa “sumergir”, y nada más. Esa es una visión incorrecta del significado de la palabra. Significa tanto (1) sumergir una cosa en un elemento o líquido, y (2) poner un elemento o líquido encima o sobre él. Por lo tanto nada en cuanto al modo de bautismo se puede concluir de la mera palabra”. (Diccionario ilustrado de la Biblia, por M.G. Easton M.A., D. D., Third Edition, publicado por Thomas Nelson, 1897)

Así que como pueden ver, diversos eruditos protestantes (no católicos) refutan la premisa de Fernando de que “el bautismo que Cristo mandó es la inmersión en agua.” Cuando en realidad Cristo mando a bautizar no impuso la forma del bautismo. Asumir que es solo por inmersión es una afirmación gratuita. Fernando vuelve a errar cuando dice “la realidad es que en cada pasaje bíblico cambia el elemento, no la forma: inmersión.”. Dado que en cada pasaje que se habla del bautismo se habla es de la acción de bautizar, no de la forma. Tenemos ejemplos bíblicos de personas que el contexto bíblico impide que el bautismo sea por inmersión como ya lo mencione en mi participación anterior, pero esto es algo que Fernando quiso ignorar, pero todo este error lo comete Fernando por ignorar el uso amplio de la palabra griega βαπτίζειν ya que no se reduce a “sumergir” sino que también se aplica a lavar y un lavamiento no se refiere solo a inmersión y es en esto que la tesis en la que se basa Fernando falla. Pero para que quede bien claro, citemos lo que nos dice un erudito que ha estudiado este tema de manera más exhaustiva.

El argumento de Fernando se limita al significado de las palabras “baptizo βαπτίζω”, y “baptisma βάπτισμα” que los protestantes refieren como "sumergir". Sin embargo un uso mas amplio de estas palabras, nos demuestran que no todo bautismo es por inmersión.

Veamos el uso de bapto y baptizo en la septuaginta LXX (Antiguo Testamento)

1 - En la LXX en Daniel 4,33 se dice que "Nabucodonosor fue bautizado [bapto] con el rocío del cielo." Es evidente que esto no era el bautismo por inmersión; pero el sentido de la palabra bautismo en el texto es que el rocío caía sobre él.

Texto de la septuaginta.

Dan 4:33 (4:30) αὐτῇ τῇ ὥρᾳ ὁ λόγος συνετελέσθη ἐπὶ Ναβουχοδονοσορ, καὶ ἀπὸ τῶν ἀνθρώπων ἐξεδιώχθη καὶ χόρτον ὡς βοῦς ἤσθιεν, καὶ ἀπὸ τῆς δρόσου τοῦ οὐρανοῦ τὸ σῶμα αὐτοῦ ἐβάφη, ἕως οὗ αἱ τρίχες αὐτοῦ ὡς λεόντων

Como ven se usa el verbo εβαφη que se traduce como mojar o empapar, pero si se lee el texto vera que claramente hace referencia a un bautismo por aspersión y no por inmersión.

2 - El libro de Eclesiástico, escrito alrededor de 150 aC, deja claro que la palabra bautismo o bautizar se utiliza para describir el spray de limpieza. El texto dice: "Si uno se purifica del contacto de un cadáver y lo vuelve a tocar, ¿de qué le sirve su baño de purificación??".

Texto de la septuaginta.

Sir 34:25 βαπτιζόμενος ἀπὸ νεκροῦ καὶ πάλιν ἁπτόμενος αὐτοῦ, τί ὠφέλησεν ἐν τῷ λουτρῷ αὐτοῦ;

La palabra que se traduce como "purificar" es la palabra griega βαπτιζόμενος que se traduce usualmente según los lexicos griegos como "bautizado". Así que esta es otra prueba mas, que el bautismo no es exclusivo por inmersión. ¿Entonces puede que se refiera al bautismo por aspersión? Claro que si. Veamos.

El autor fue un Judio que se refería a la ceremonia de purificación ordenada por la ley para el caso en que un hombre toque el cuerpo de un muerto, y esta purificación se realizó por aspersión, como se ve en Números 19, 13: "Todo el que toca un muerto, un cadáver humano, y no se purifica, mancha la Morada de Yahvé; ese individuo será excluido de Israel, porque las aguas lustrales no han corrido sobre él: es impuro; su impureza sigue sobre él."(ver también los versículos 9, 11-12, 19 y 20).

El significado del texto del Eclesiástico, entonces, es: "Si uno se rocia (bautizados) del contacto de un cadáver y lo vuelve a tocar, ¿de qué le sirve su baño de purificación (bautizado)?"

Los Judios, como hemos visto, utilizaron la palabra bautismo para referirse a la purificación por aspersión ordenada en el Antiguo Testamento. Estas limpiezas eran por aspersión, es claro, más allá de lo que ya se ha demostrado.

Por lo tanto, el bautismo es sinónimo de purificación, que era de aspersión.

De esta manera se derrumba la tesis de Fernando con respecto a que la Iglesia Católica como bautiza de 3 formas y el erradamente pensaba que era válida solo una y por eso llegaba a la errada conclusión de que la Iglesia Católica es una secta, no resiste un estudio exhaustivo de dicha tesis porque se refuta al descubrir que bautismo no debe significar solo una inmersión y abundante evidencia existe para demostrar esto como se ha demostrado.

Y en vista de que Fernando no respondió las preguntas que le deje en mi primera negativa, acá se las vuelvo a colocar. A ver si estas vez si las responde y no engañe a sus lectores diciendo que “refuto todos mis argumentos” cayendo realmente en una falacia de afirmación gratuita.

Preguntas para Fernando:

¿Si tu no perteneces a una secta, a que patriarcado cristiano antiguo perteneces?

¿Puedes mencionar algún miembro de tu Iglesia en el siglo VI para demostrar que donde te congregas no es una secta?

¿Si un discípulo de Pablo y sucesor de Pedro reconocido por la historia cristiana llamo “Católica” a la Iglesia que Pablo perseguía, por qué te cuesta reconocer a esa Iglesia?

¿Si el Cristianismo basado en el testimonio del Nuevo Testamento bautiza de diversas formas porque tu lo limitas a una sola forma (inmersión) no estás actuando conforme a una secta al oponerte a la práctica cristiana establecida?

¿Si la Iglesia Católica es una secta por qué razón esta Iglesia se puede rastrear hasta los primeros siglos y no otra?

Podemos condensar lo dicho hasta aquí en el hecho de que la tesis que presenta Fernando Mata no tiene una base solida para acusar a la Iglesia Católica de ser una secta, sino que todo lo presentado en esta segunda negativa demuestra justamente lo contrario. En resumen pudiera exponer las razones por las cuales se considera a la Iglesia Católica como la Iglesia que Jesucristo fundo, pero debido al formato de este debate no se me permite ese espacio de redacción. Ya que ven que este debate se limita solo a presentar una parte por ponente, en mi caso presento la parte que niega la tesis y Fernando la que la afirma. El lector será quien tome la decisión respecto a cual parte, si la negativa o la afirmativa tienen la razón.

“Hermanos y padres, escuchad mi defensa que ahora presento ante vosotros.” Hechos 22, 1

Richbell Meléndez. Laico Cristiano Católico

Segunda afirmativa: ¿Es la Iglesia Católica una secta? Debate Mata-Richbell

¿Es la Iglesia Católica una secta?

Segunda afirmativa de Fernando Mata, cristiano


En mi documento anterior, presenté tres argumentos para probar que la Iglesia Católica no es la iglesia de la que leemos en el Nuevo Testamento, los cuales se pueden resumir así:

1.- La iglesia que Cristo prometió edificar no tiene nombre, pero la Iglesia Católica sí.

2.- Los miembros de la iglesia de Cristo fueron llamados por Dios mismo “cristianos”, mientras que los miembros de la Iglesia Católica son llamados “cristianos católicos”.

3.- El Nuevo Testamento enseña que el bautismo es una inmersión, mientras que la Iglesia Católica llama “bautismo” al acto de rociar un poco de agua en la cabeza de la persona.

De cada uno de los puntos anteriores, se sigue que la Iglesia Católica no es la iglesia que Cristo prometió edificar (Mateo 16:18), por tanto, es una secta.

En el presente documento estaré defendiendo mi afirmativa y refutando las objeciones de Richbell.

RICHBELL ACEPTA QUE NO PUEDE PROBAR LA DOCTRINA CATÓLICA CON LA BIBLIA

Richbell dice que el debate no se puede limitar a sólo la Biblia, ¡Pero yo probé en mi anterior documento con sólo la Biblia que la iglesia del Nuevo Testamento es diferente nominativamente (colectiva y en cuanto a individuos) y en cuanto a doctrina y práctica a la Iglesia Católica! Por tanto, si yo puedo probar que la Iglesia Católica es una secta usando sólo la Biblia, ¿Por qué él no puede objetar apelando al mismo material? Respuesta: Porque si se cita sólo la Biblia, tendremos doctrina bíblica: ni más ni menos, y por ende, sabremos de la iglesia que Cristo prometió edificar, pero no sabremos de la Iglesia Católica, salvo para ver que esta no es la iglesia del Señor al comparar las características de la una y de la otra. Por lo anterior, al Richbell requerir “La Biblia y algo más”, es claro que lo que defiende no es algo que enseñe la Biblia, pues si así fuera, ¿Necesitaría algo más que la Biblia para probarlo? Obviamente no.

Después, él dice que basar el debate en la sola Escritura es una petición de principio, pero yo puedo esgrimir algo similar y decirle: “no podemos apelar a la Biblia y algo más, porque es una petición de principio afirmar que se requiere la Biblia y…”, así que los dos nos encontraríamos en la misma situación; sin embargo, el lector podrá notar que el tema que ambos aceptamos discutir no es si la Biblia sola o si la Biblia y algo más. La premisa que acordamos debatir es: “¿Es la Iglesia Católica una secta?”. Ahora bien: Para probar que la Iglesia Católica es una secta, y para poder probar cuáles son las características de la iglesia de Cristo, no se necesita más que la palabra de Dios, y mi documento anterior es una prueba de ello, pero Richbell nos ha dejado claro que para probar que la Iglesia Católica es la iglesia de Cristo no usa la Biblia, sino algo diferente a esta. Dado lo anterior, la aceptación de Richbell de la necesidad de algo más que la Escritura es al mismo tiempo su aceptación de que la Iglesia Católica no es la iglesia de la que leemos en la Biblia, pues al él citar cualquier fuente no bíblica para mostrar lo “bíblico” de la Iglesia Católica, en su intento consigue lo contrario, ya que, ¿Cómo decir que la palabra de Dios enseña cierta cosa, cuando tiene que recurrir a algo diferente de esta para probarlo? Luego: Cada que Richbell cita algo fuera de la Biblia para intentar probar que la Iglesia Católica es la iglesia de Cristo, es la mejor evidencia de que no lo es.

¿SECTA O NO SECTA? ¡SECTA!
Richbell externa su acuerdo en que una secta es “un grupo de personas que incurre en grandes desviaciones con respecto a las doctrinas primordiales de la fe cristiana” (W. Martin), y al aceptar esto, sumado a la evidencia que he presentado para probar las doctrinas de la Iglesia Católica contrarias a la Biblia, no hay para él salida: La Iglesia Católica es una secta. ¿Qué hace el para evitar la irremediable conclusión? Dice que ampliará el significado de la palabra, pero, en realidad, la redefine, citando a Roger Mehl, quien escribe: “La secta se caracteriza por ser un grupo religioso cerrado que nace por oposición a las Iglesias institucionales establecidas y por oposición al mundo”. Después, Richbel dice que la Iglesia Católica es una Institución, y, por tanto, no es una secta. Lamento que él no haya notado que con esta definición prueba demasiado y, al menos, cuatro cosas:

1.- Que, puesto que él aceptó la definición que cité de la palabra “secta”, y ya que la Iglesia Católica incurre en grandes desviaciones doctrinales de la fe cristiana revelada en el Nuevo Testamento, la Iglesia Católica es una secta.

2.- Que la definición que él cita para, según él, “ampliar” (en realidad, para intentar escapar de la conclusión clara) muestra que todas las Iglesias institucionales, por el hecho de serlo, no son secta, de tal forma que basta con que el líder de cualquier iglesia diga que la iglesia a la que pertenece es una institución para no adecuarse a la definición de Mehl y, ¡asunto arreglado! Así que Richbell ha de ser consecuente con la definición de “secta” que defiende y aceptar que ninguna “Iglesia Institucional” es una secta, y no podrá jamás decir que la Iglesia Bautista, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días (mormones), los Testigos de Jehová, et al, son sectas, pues todos ellos son iglesias u organizaciones institucionales, sin embargo:

3.- Si ninguna Iglesia Institucional es una secta, como defiende Richbell, entonces existen muchas iglesias verdaderas, pero Jesús dijo: “Edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18). Una, no muchas. Además:

4.- Richbell intenta plantear una falacia de falsa disyuntiva argumentando que se es secta o se es iglesia, sin embargo, no se trata de “o lo uno o lo otro”, sino de “lo uno y lo otro”: La Iglesia Católica es una iglesia, una iglesia que es una secta.

Entonces, al Richbell aceptar la definición que cité de la palabra “secta”, y al redefinirla, está aceptando que la Iglesia Católica es una secta y, al mismo tiempo, aceptando (equivocadamente) que cualquier Iglesia Institucional no es una secta, sino la iglesia verdadera (?).

LA ACEPTACIÓN DE RICHBELL DE QUE LA IGLESIA DEL N.T. NO TIENE NOMBRE
Es decepcionante que Richbel no haya enfrentado la mayoría de los puntos que presenté en mi documento anterior y, tan no los enfrentó, que yo podría copiar y pegar aquí los argumentos de mi primera afirmativa sin que él me pudiese decir: “Hey, ya refuté eso, pon un argumento nuevo”, porque, sencillamente, ¡No tocó la mayoría de mis argumentos! Invito al lector a que coteje mi primer documento y el de Richbell para notar esto.

Richbell acepta que mi primera premisa es cierta, y escribe: “La Iglesia que presenta el Nuevo Testamento no tiene nombre”. También acepta que mi segunda premisa es verdadera, pues reconoce que la Iglesia Católica se llama así. Curiosamente, él acepta las dos premisas que presento, de las cuáles se sigue la conclusión necesaria, es decir: La Iglesia Católica es una secta. Richbell no puede aceptar las dos premisas sin aceptar la conclusión.

Después, él dice que la iglesia verdadera no tenía nombre al principio porque había una sola iglesia, pero la razón por la que la iglesia que Cristo prometió edificar no tenía ni tiene nombre es porque Dios no se lo puso. El lector deberá notar que Richbell ni siquiera intenta probar con la Biblia que Jesús y los apóstoles le pusieron nombre alguno a la iglesia verdadera, por el contrario: él se enfoca en probar que hombres falibles y no inspirados por Dios le pusieron nombre a una iglesia que no existía en el primer silgo, sino, como el acepta, en el segundo; pero probar que hombres no inspirados pusieron nombre a alguna iglesia en el siglo segundo no ayuda para su causa, ya que tendría qué probar que la iglesia que recibió un nombre en el siglo segundo es la iglesia de Cristo, y así incurriría en una falacia de argumento circular, ¡Siendo que precisamente una de las razones por las que podemos ver que una es la iglesia del Nuevo Testamento y otra la Iglesia Católica es que aquella no tiene nombre y esta sí!

Posteriormente, Richbell presenta una analogía del nombre de la Iglesia Católica con el nombre del país de Venezuela, sin embargo, él supone lo que debe probar, a saber: que la iglesia que usó el nombre de “Iglesia Católica” es la misma que la iglesia verdadera, pero no se da cuenta que esto precisamente es evidencia de que una es la iglesia verdadera (sin nombre) y otra es la iglesia llamada (por hombres falibles y no sujetos a Dios, por supuesto) “La Iglesia Católica” (una denominación). Su analogía de la iglesia con el territorio que sería conocido como Venezuela es falsa ya que, mientras que podemos probar que el territorio era el mismo, él no puede probar que la iglesia que Jesús prometió edificar es la misma que recibió un nombre, por tanto, su objeción falla y la Iglesia Católica es una secta.

En seguida, él intenta igualar la balanza y dice que cualquier persona cristiana dirá que es miembro de la Iglesia Cristiana porque “éste nombre se infiere”, así como el nombre de “Iglesia Católica”, pero otra vez se equivoca: un cristiano verdadero sabe que la iglesia que Cristo prometió edificar no se llama ni Católica, ni Cristiana, ni Bautista, ni de ningún modo:¡Los cristianos respetamos el silencio de la Biblia (1ª Corintios 4:6) y esta muestra que Dios no le puso nombre a su iglesia! Lo cuál (sorpréndase conmigo, estimado lector) en ningún momento Richbell objetó, y si no lo objeta, lo acepta: La iglesia de Cristo no tiene nombre. Si el nombre “Iglesia Cristiana” y el nombre “Iglesia Católica” se infieren, como dice él, ha de saber que para inferir, ha de haber una implicación, ¡pero Dios no implicó nada de donde se infiera un nombre para la iglesia! (Mucho menos el nombre “La Iglesia Católica”).

Después él dice que para saber cuál es la iglesia verdadera, no hace falta que el nombre de esta se encuentre en la Biblia, sino que pueda ser rastreada a lo largo de la historia, pero:

1.- Con esto, él acepta que la Iglesia Católica no aparece en la Biblia (ni explícita ni implícitamente)

2.- Aún y si lo que dice fuera cierto, ¡La Iglesia Católica no se puede ubicar en el Nuevo Testamento! Puede llegar hasta el siglo segundo, pero si llega en el siglo segundo, no es la iglesia de la que leemos en las páginas del Nuevo Testamento, que fue escrito en el siglo primero.

Siguiente: Richbell cita a Lorenzo Turrado para objetar que 1ª Corintios 4:6 se refiere a la escritura, diciendo que “no se debe ir más allá de la norma objetiva”. ¡Amén!, pero, ¿Cuál es esa norma objetiva? El pasaje dice: “lo que está escrito”. La objeción de Richbell falla, y es claro que la Iglesia Católica, hace lo que el apóstol dice que no: Pensar más allá de lo escrito.


ARGUMENTOS QUE PRESENTÉ EN MI DOCUMENTO ANTERIOR Y RICHBELL NO ENFRENTÓ:
.- Jesús prometió que edificaría su iglesia, y lo expresó así: “Edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18). Jesús no dijo: “Edificaré la Iglesia Católica”, ni tampoco implicó que su iglesia tendría un nombre.

.- La palabra “iglesia” aparece en biblia Latinoamericana (una biblia católica) al menos 44 veces, y jamás es para hacer referencia a un nombre.

.- “El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios” (1ª Pedro 4:11 LBLA). La palabra de Dios habla de la iglesia verdadera como “iglesia”, sin nombre alguno, pero la Iglesia Católica afirma ser la iglesia verdadera y al mismo tiempo se llama “La Iglesia Católica”.

SOBRE EL NOMBRE “CRISTIANO”.
Richbell dice que el lector no debe de llegar a la errada conclusión de que yo sí soy cristiano y él no, pero, ¡Richbell no es cristiano! Él es “cristiano católico”, cosa que no fueron ninguno de los cristianos del primer siglo, como probé en mi documento anterior. Así como él, los bautistas dicen ser “cristianos bautistas”, y otros “cristianos testigos de Jehová”, y otros más “cristianos adventistas”, pero el nombre que Dios puso a sus discípulos fue cristianos (Hechos 11:26). Luego, los cristianos son cristianos, nada más. Después, él dice que “cristiano” y “católico” son sinónimos, pero, ¿Dice eso la Biblia? En ninguna parte. Si “cristiano” y “católico” son sinónimos, Dios habría llamado a sus discípulos “católicos” y al mismo tiempo “cristianos”, usando un nombre y otro de manera intercambiable, pero como menciono en mi primera afirmativa y Richbell no respondió:

- El nombre que Dios dio a los discípulos, los miembros de la iglesia verdadera, fue cristiano “…Y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía” (Hechos 11:26, LBLA). La palabra griega que en español se vierte como “se les llamó”, es “chrematidzo”, que significa “Dar mandato divino o amonestación, enseñar desde el cielo” (Thayer, pag. 671), es decir: Fue Dios mismo quien llamó a sus discípulos “cristianos”. Ya el apóstol Pedro relacionaba el padecimiento del discípulo y la glorificación de Dios con el nombre por Dios dado: “Pero si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios” (1ª Pedro 4:16, LBLA).
Por tanto, los miembros de la Iglesia Católica no son cristianos, como los miembros de la iglesia de Cristo sí lo somos.

SOBRE LA FORMA DEL BAUTISMO
En mi primera afirmativa mostré que, según la Biblia, el “un bautismo” de Efesios 4:5, es la inmersión en agua. Cité también a Vine y el Catecismo de la Iglesia Católica para mostrar la inconsecuencia de esta al aceptar que el bautismo es por inmersión y al mismo tiempo no practicarlo a pesar de que dice que sí.

Richbell confunde el bautismo en el Espíritu Santo con el bautismo en agua, pues mientras que el bautismo en Espiritu Santo fue una promesa, el bautismo en agua fue un mandamiento. Note por favor que “la promesa del Padre” de Hechos 1:4 es el bautismo del Espíritu Santo del versículo 5. Este bautismo en el Espíritu Santo fue dado sólo a los apóstoles (Hechos 2) y a Cornelio y su casa (Hechos 10). En contraste, el bautismo en agua fue un mandamiento de Jesús (Mateo 28:19) que los primeros cristianos practicaron por inmersión: “aquí hay AGUA, ¿Qué impide que sea bautizado?” Hechos 8:36, y también: “¿Puede acaso alguien negar el AGUA para que sean bautizados éstos…?” Hechos 10:47, por tanto, a pesar de que, efectivamente hay diversos bautismos en la Biblia, el bautismo que Cristo mandó es la inmersión en agua.

Richbell intenta sumar puntos a su favor diciendo que en la Biblia se mencionan diversos tipos de bautismos. Se concede que se mencionan bautismos diferentes, pero la realidad es que en cada pasaje bíblico cambia el elemento, no la forma: inmersión. Así que, mientras que se es sumergido metafóricamente en sufrimiento (Marcos 10:38), Espíritu Santo (Hechos 1:4), en la nube y en la mar (1ª Corintios 10:2), se es sumergido literalmente en el agua, y la Iglesia Católica llama bautismo a lo que no es, a saber, a rociar agua en la cabeza de las personas.

En seguida, Richbell dice que en los siguientes pasajes el bautismo no fue por inmersión: Hechos 22:16 y Hechos 16:33, pero el texto griego usa en ambos pasajes “baptizo”, y nunca “rantizo” (rociar) ni “cheo” (derramar). En el primer pasaje se le dice a Pablo que se bautice (que se sumerja), y en el segundo se dice que el carcelero fue bautizado (sumergido). Toca a Richbell mostrar que “baptizo” (sumergir) es “rantizo” (rociar) y “cheo” (derramar), pero no puede, porque son palabras y verbos que muestran acciones claramente diferentes. Él dice que el contexto muestra que era imposible que estas personas fueran bautizadas, pero la Biblia dice que fueron bautizadas. ¿Le creerá usted a Richbell o a lo que dice la Palabra de Dios?

Posteriormente, Richbell dice que bautismo no hace referencia necesariamente a inmersión, pero la Biblia nos muestra que sí. Le toca mostrar que los pasajes donde se muestra que el bautismo en agua es la inmersión y emergencia de la persona dicen otra cosa, pero no podrá, porque la Biblia dice que “descendieron del agua” y también “subieron del agua” (Hechos 8). Él cita pasajes del Antiguo Testamento para probar que “bautismo” no es inmersión, pero el bautismo ni siquiera había sido mandado en el Antiguo Testamento, aún y cuando cite la Septuaginta. Los pasajes del Nuevo Testamento que cita para negar que el bautismo es inmersión muestran que sí lo es, pues en Mt 3, 16 es sumergido Jesús, en Mt 26, 23 es sumergida la mano y en Luc 16, 24 es sumergido el dedo. ¡El bautismo es inmersión! Después, intenta apelar a la literatura de Aristófanes, pero espero que en su próxima intervención nos cite el libro y los capítulos de Aristófanes donde se pruebe lo que él dice y, en caso de que lo haga, que nos diga quién dice la verdad: Aristófanes la Biblia. ¿Quién cree usted, estimado lector?

ARGUMENTOS DE MI PRIMERA AFIRMATIVA QUE RICHBELL NO ENFRENTÓ:
.- La palabra “bautismo” es una transliteración de la palabra griega “baptisma”, que significa “el proceso de inmersión, sumersión, y emergencia” (Vine).

.- En el bautismo bíblico, es la persona quien recibe la acción: “los que habían recibido su palabra fueron bautizados” (Hechos 2:41). En el acto católico, es el agua quien recibe la acción, pues el agua es rociada o derramada en el bebé.

.- La Biblia muestra que el bautismo bíblico requiere “mucha agua”: “Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua” (Juan 3:23).

.- El eunuco, a pesar de llevar agua para su viaje, no fue rociado sobre el carro, sino que, puesto que sabía que el bautismo es la inmersión, fue bautizado hasta que encontraron agua suficiente.

.- La Biblia dice que el Eunuco, cuando fue bautizado, bajó al agua y subió del agua, luego, el bautismo es la inmersión, no el rociamiento ni la infusión.

Conclusión:

He mostrado que las objeciones que Richbell ha presentado a algunos de los puntos que expuse en mi primer documento no se sostienen a la luz de la Palabra de Dios, además: Mientras que él ignoró muchos de los puntos de mis argumentos alegando falta de espacio, es en el mismo espacio que yo he refutado todas sus objeciones. Espero que en su próxima intervención nos explique porqué si la Iglesia Católica no es una secta, la Biblia muestra que sí.

“sabiendo que he sido designado para la defensa del evangelio” Filipenses 1:16

Fernando Mata
Esclavo de Cristo

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